¿Sabemos leer las etiquetas de los alimentos?

¿Sabemos leer las etiquetas de los alimentos? 2

A comienzos de año, cambió el etiquetado de los alimentos, aportando más información y siendo más claro para el consumidor, pero ¿sabemos leer las etiquetas de los alimentos? ¿Sabemos de dónde provienen éstos o su valor nutricional?

La mejor forma de responder a estas preguntas es aprender a leer bien las etiquetas; para conocer las intolerancias de los alérgenos, hay que mirar en la parte donde aparece el aporte energético, calorías, hidratos de carbono, grasas e ingredientes.

Información nutricional

Valores nutricionales. Dependiendo del producto, aparecen especificados por el consumo de ciertas cantidades del mismo o por el consumo total de éste.

Valor energético. Esta información que se detalla del artículo es proporcional tanto a su cantidad contenida como al valor nutricional aportado en gramos o mililitros. Es el valor de kcal que consumimos al ingerir el alimento o bebida por cada 100 gr o ml.

Grasas. Suelen venir desglosadas por el tipo de ácidos grasos a los que pertenecen; encontraremos grasas insaturadas, grasas saturadas o las famosas grasas Trans. Así, por el bien de nuestra salud, debemos prestar mucha atención, sobre todo, a qué clase corresponden, sin olvidar su cantidad en gramos.

Hidratos de carbono. Como el resto de componentes, aparecen indicados por cada 100 gramos de consumo. En algunos casos, los carbohidratos que contienen los productos son azúcares o hidratos simples, por ejemplo. Por ello, en ocasiones, nos encontraremos que no vienen especificados en sí; esta información estará recogida indirectamente en elementos tales como azúcar o fructosa, entre otros, por lo que tenemos que prestar atención a las cantidades que se especifica en éstos.

Otros datos a tener en cuenta dentro de la información nutricional y que podemos encontrar son:

  • Minerales y vitaminas
  • Proteínas
  • Calcio
  • Sodio
  • Sal

Como veis, cada envase puede aportar distintos tipos de información. Importante: no debemos olvidar que, aunque casi todo esté regularizado en Europa, muchos productos que compramos y consumimos nos venden una información que no siempre es del todo cierta como, por ejemplo, bajo en grasas o azúcares. Por ello, es muy importante aprender a leer bien las etiquetas de los alimentos.

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